|
|
|
|
 |
|
 |
|
Protect investiga y denuncia los casos de extranjeros que incurren en agresiones o abusos sexuales a menores. No es tarea fácil, en un país donde la corrupción afecta a todos los escalafones del poder y donde muchos acusados han conseguido quedar libres, a pesar de contar con pruebas que les implicaban. Por ese motivo, entre los objetivos del proyecto está lograr el cumplimiento de las leyes extraterritoriales, vigentes en 32 países, que permiten juzgar a los pederastas extranjeros en sus países de origen, lo que evitaría los posibles sobornos a los tribunales camboyanos.
Protect lleva abiertos más de 200 expedientes de investigación a presuntos pederastas. En algunos casos se han producido detenciones; en otros, condenas en Camboya o en EEUU, previa extradición. Del total de arrestos, 38 condenas se han producido en Camboya y 5 en EEUU por delitos sexuales. El número de detenidos extraditados asciende a siete: 6 extradiciones a los Estados Unidos y 1 a Alemania.
La policía federal de los Estados Unidos ha colaborado activamente en el seguimiento post-detención y ha actuado según la PROTECT ACT, ley del 30 de abril de 2003 por la que los ciudadanos de los EEUU que hayan cometido abusos sexuales contra menores en suelo extranjero, pueden ser juzgados por sus crímenes en su país de origen.
Hasta la fecha, seis de los trece norteamericanos detenidos en Camboya han sido deportados: cinco de ellos fueron condenados a cumplir penas de entre 5 y 22 años de cárcel, mientras que el sexto está pendiente de juicio.
También la policía federal australiana, la canadiense y la de Nueva Zelanda han colaborado en las investigaciones. Pero en el caso de Austria o Francia, no ha habido respuesta por parte de las autoridades contactadas ante las denuncias contra ciudadanos de estos países presentadas por Global Humanitaria.
En cinco años Protect ha ofrecido asistencia legal a 142 niños víctimas de abusos sexuales, en su mayoría procedentes de Phnom Penh.
|
|
|
|
|
|